lunes, 17 de enero de 2011

Nosolokaijus: El origen de Godzilla


Sin duda alguna Godzilla es el Daikaiju por excelencia, origen de un amplio genero oriental como es el Kaiju-Eiga, que comprende no solo a Godzilla sino a un buen número de monstruos, y que ha participado como estrella protagonista en 28 películas, que se dividen en 3 sagas: Showa (15), Heisei (7) y Millenium (6). Pero antes de analizar las películas, lo correcto sería hacer un prólogo analizando los orígenes del monstruo, ya que se trata de una historia realmente curiosa e interesante, y una de mis favoritas.
Antes que nada debemos remontarnos a Los Ángeles (California), en 1905, cuando Abbot Kinney (un magnate del tabaco) decide emprender la obra por la que sería recordado, un resort playero a imitación de Venecia, llamado precisamente Venice of América, a lo largo de 2 millas de playa del sur de Santa Mónica (ahora integrado todo en la ciudad de Los Angeles). El resort incluida casas, canales y góndolas estilo veneciano, así como un par de montañas rusas, de esas clásicas americanas de madera.

Adelantemos ahora unos años, concretamente a 1951, en una noche en la que el escritor Ray Bradbury (autor entre otros de Fahrenheit 451 y Las Crónicas Marcianas) paseaba por la playa de Venice, cuando las ruinas de una de las montañas rusas, cuyas vías y maderas debían encontrarse abandonadas y semienterradas en la arena, le llamaron la atención, recordándole el esqueleto de un dinosaurio, lo que le hizo preguntarse:
¿Qué hace este dinosaurio tendido aquí en la orilla, por qué vino aquí?
Algunas noches más tarde, mientras dormía, fue despertado por la bocina (o sirena) de un faro cercano, que sonaba, y su primer pensamiento fue:
¡Por supuesto!, ¡La sirena!, suena como un animal, llamo a ese dinosaurio y lo atrajo aquí a la costa.
Al momento se levantó y escribió en unas horas una breve obra de teatro titulada The Beast from 20,000 Fathoms (La Bestia de 20,000 Brazas), a la que posteriormente en 1951 cambiaria de título a The Fog Horn (La Sirena).
El cambio de título en 1953 no es casual, desde el momento de la publicación, los productores Jack Dietz y Hal E. Chester estuvieron negociando con Bradbury para un guión cinematográfico que finalmente en 1953 fue llevado al cine bajo la dirección del debutante Eugène Lourié, con el título de The Beast from 20,000 Fathoms (La Bestia de Tiempos Remotos). Los efectos especiales fueron encargados a otro debutante, Ray Harryhausen, amigo de la infancia de Ray Bradbury y mítico realizador de efectos de Stop-Motion (Jasón y los Argonautas, Furia de Titanes…). La película se basa en la obra de teatro (demasiado breve), y trata de un dinosaurio de tiempos prehistóricos (concretamente un Rhedosaurus, especie inventada para la película) que se encontraba en estado de hibernación en el Ártico y es descongelado accidentalmente debido a unas pruebas nucleares. Inmediatamente el dinosaurio se dirige a nado hacia Nueva York, destruyendo todo lo que encuentra a su paso, incluido un faro (guiño al original). El dinosaurio llega, pues, a Manhattan y empieza su labor de destrucción ante la impotencia de las fuerzas armadas.
La película fue un auténtico éxito apoyada sobre todo en unos efectos especiales realmente sobresalientes para la época, siendo hoy día todo un clásico de la Ciencia-Ficción de los años 50 y considerada una obra de culto por muy diversos motivos. Curiosamente el propio Eugène Lourié rodaría años más tarde su octava y última película, Gorgo (1961), un remake algo cambiado de esta misma opera prima.
Pocos años más tarde, animados por el éxito de esta película, los responsables de la compañía Tōhō deciden realizar una versión nacional. Para la dirección fue elegido Ishirô Honda (habitual ayudante de producción y amigo personal de Akira Kurosawa), y se decidió que el monstruo fuera un hibrido de Rex y Stegosaurio, aunque inicialmente iba a ser un hibrido de gorila (gorira) y ballena (kujira), cuya conjunción resultaba en Gojira, o, en su anglicanización, Godzilla. Esta teoría sobre el nombre es la más oficial, aunque algunos apuntan que Gojira podía ser el mote de un operario del estudio, dedicado al culturismo, del que no se conserva ningún registro.
Los costes fueron abaratados en cuanto al Stop-Motion fabricando un traje de goma para que lo utilizase un actor. Finalmente fueron dos actores los que se enfundaron el traje: Haruro Nakajima y Katzumi Tezuka. De esta manera se pudo invertir mucho más dinero en la construcción de maquetas (elemento recurrente de la filmografía de Honda y habitualmente de un gran nivel artístico) para la destrucción por parte del monstruo. De esta manera las escenas de actores a tamaño real podían ser separadas de aquellas en las que el monstruo destruía edificios. Otro de los rasgos distintivos del monstruo, su peculiar grito, fue tomado de una puerta del estudio que chirriaba, detalle que se ha mantenido durante toda la saga.
Nace así Godzilla, el 3 de Noviembre de 1954, cerrando un capitulo en la historia de Japón al hacer metáfora del holocausto nuclear, creando todo un género cinematográfico, una extensa saga, y encumbrando a su director.
Que lejos estaba Abbot Kinney de imaginar siquiera esta sorprendente sucesión de hechos que llevarían de su proyecto de Venice al monstruo 50 años después, del que aun otros 50 años después se siguen haciendo películas.


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