jueves, 25 de noviembre de 2010

Grandes Sagas (de ayer y hoy): La Jungla de Cristal

Bueno, no todo va a ser comentar y recomendar películas de los 70 (o anteriores), y cebarse con las de los últimos años, también se han hecho películas buenas en los 80 (muchas) y en los 90 (unas cuantas). Así que la recomendación de hoy, para aquellos que gustan de engancharse varias películas del tirón, una de las míticas sagas de los 90, y una fórmula infalible para enganchársela un fin de semana de aburrimiento. La saga que encumbro a Bruce Willis haciendo del policía John McClane en La Jungla de Cristal (o Die Hard, título original).
La Jungla de Cristal (1988).
Dirigida por John McTiernan (Predator, La Caza del Octubre Rojo, El Guerrero Nº 13) parece que presta al nombre a su personaje estrella. John McClane, un policía que se ve encerrado en el Hotel Nakatomi Plaza el día de su inauguración por culpa de unos terroristas que secuestran a los invitados a la fiesta. Él solito, con la ayuda de un policía del exterior (Carl Winslow de Cosas de Casa (la serie de Urkel)) tendrá que apañárselas para ir dejando fuera de combate a todo el equipo terrorista y liberar a los rehenes.
Sin duda, junto a Terminator y Arma Letal, una de las películas de acción más importantes de los 80.
La Jungla de Cristal 2: Alerta Roja (1990).
Renny Harlin dirige esta segunda entrega en la que John McClane se ve en circunstancias parecidas a las de la primera entrega, esta vez es un grupo de mercenarios que pretende liberar a un dictador sudamericano el que sembrara el caos en el aeropuerto de Dulles.
Esta segunda entrega es tal vez la peor de la saga, nada sorprendente y bastante desconcertante, McClane está demasiado solo y actúa un poco al tuntún, el “colaborador” de turno es un “chistoso” empleado del aeropuerto que aporta más bien poco.
Sin embargo tiene un detalle bastante curioso, uno de los jerifaltes que adornan la torre de control durante la película se llama Señor Barnes (pronunciado “Barns”, o sea, muy parecido a la pronunciación de Burns, cosa inapreciable gracias al doblaje), personaje que curiosamente esta doblado por la misma persona que dobla al Sr. Burns de Los Simpson.
La Jungla de Cristal 3: La Venganza (1995).
5 años hubo que esperar para ver esta tercera (y hasta el momento definitiva) parte, en la que por suerte regreso McTiernan para dirigirla. La película, a mi parecer, aunque tenga poco ya que ver con la primera (me refiero a las formas, de hecho el argumento si guarda relación), es la mejor de la saga. Haciendo caso a un dialogo de Scream 2 sobre trilogías, esta es la perfecta tercera parte, después de una 2º parte no demasiado buena, la saga vuelve a sus orígenes para cerrar viejas cuentas, normalmente terceras partes suelen ser mejores que las segundas partes.
La película lo tiene todo, un perfecto ejemplo de cine de acción de los 90. Esta vez McClane no se encuentra solo, le acompaña Zeus (Samuel L. Jackson). Juntos forman la clásica pareja de policías, uno es el loco que se lanza a todo y otro es el comedido y apático, que evita que el loco se pase de vueltas (en este caso este elemento está claramente copiado de la saga rival, Arma Letal). El malo, Jeremy Irons, también resulta ser el malo perfecto, que ha trazado un maligno y maquiavélico plan, calculado al milímetro, que además de sembrar el caos por todo Nueva York, involucra también una venganza personal contra McClane.
Plan perfecto, malo perfecto, pareja protagonista perfecta, una película redonda que nos deja cantidad de momentos para recordar.
La Jungla 4.0 (2007).
12 años después, con la saga perfectamente cerrada, nos llega esta cuarta parte, que si bien no aporta mucho a la saga, al menos tampoco la desvirtúa. En una época en la que la creatividad de los guionistas parece centrada únicamente en las series, el cine se nutre de remakes y nuevas entregas de viejas sagas.
Un último homenaje, pues, para un maduro John McClane que tendrá que enfrentarse nuevamente a un maquiavélico genio que sembrara el caos (como ocurriera en la 3, pero con temática más actual, rollo ordenadores y todo eso), y además pondrá en peligro a su propia hija, punto extra para que McClane vuelva a salvar al mundo. El compañero, francamente no da la talla, pero claro, la comparativa con Zeus es odiosa. De por medio también aparecerá un clásico friki, representado por Kevin Smith (que seguramente se autointerpreta).
Lo mejor de la película es no buscarle profundidad o formas al argumento, se trata simplemente de disfrutar viendo a McClane enfrentándose a todo tipo de cosas y de malos, para cualquiera que disfrutara de la 3, echar otro rato más (nostálgico no obstante) recordando viejos tiempos.

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