lunes, 15 de agosto de 2011

De Exploitation, en general


Hace tiempo (aunque no muchos posts) hable sobre el Exploitation. Como breve resumen diremos que el Exploitation es aquel cine que por lo general busca el éxito de otras películas para copiar argumentos, formas o estilos para aprovecharse de su éxito. El Exploitation es tan antiguo como el propio cine, a cada película original de éxito le seguían una serie de copias baratas o imitaciones por parte de otras productoras, o incluso la propia productora podía intentar alargar hasta el infinito una saga como hizo la Universal en los 30-40 con los Monstruos.
El caso es que si bien esto era así en el “cine clásico” a partir del 68 la cosa cambia. Con la desaparición del Código Hays el exploitation renace de sus cenizas y se dedica a crear, de forma original pero también masiva, todo aquello que antes no podía hacerse, de manera que surgen así multitud de subgéneros que en varias ocasiones han acabado convirtiéndose en auténticos géneros del cine comercial.
Podríamos asimilar el Exploitation como una de esas medusas que flotan en el agua, tiene una parte superior visible y vistosa, que sería su vertiente más comercial, pero por debajo de ella hay otra parte, muy parecida, pero gelatinosa e informe, que podrían ser las películas baratas de esos “géneros comerciales”. Pero lo más fascinante del Exploitation son los tentáculos de la medusa, apenas invisibles si no se sabe que están ahí, pasarían desapercibidos para la mayoría, y se extienden mucho hacia las profundidades. Ahí es donde están los subgéneros más ocultos, oscuros y bizarros, subgéneros que de forma casi anónima han servido de base para muchas películas conocidas.
Citemos de pasada géneros tan conocidos hoy día como el Gore, el Slasher, los Zombies y las teen-movies de terror. Todos ellos surgieron entre los 60 y los 70 como cine barato y en algunos casos de lo más bizarro. Como no, además de las películas de presupuesto, las comerciales conocidas de todos, tienen cantidad de películas muy baratas sin las cuales no habrían triunfado, y algunos géneros derivados bastante más oscuros, como el Giallo o el Splatter.
Pero vayamos a esos tentáculos, esos subgéneros oscuros desconocidos para la mayoria. Uno de los tentáculos más grandes y conocidos es el inevitable Sexploitation, películas apenas carentes de argumento que se basan en enseñar mucha carne para hacerse interesantes, no es que sea este el género que más me interesa, porque de tan masivo que es tiene una buena parte de películas cuyo único reclamo es el sexo. A pesar de esto, hay una cierta parte de películas en este género que se salvan, por tener algún argumento interesante (seguramente de casualidad) o por ser cómicas, o por lo que sea; en este aspecto destacan especialmente las de Russ Meyer, auténticas tarantinadas de las buenas.
A quienes vieran el dueto Grindhouse, con los falsos trailers, les sonara el dirigido por Rob Zombie y titulado Werewolf Women from the SS. La bizarrada no es nada casual, es todo un homenaje al Naziexploitation, un género particularmente turbio con repercusión en países como USA, Francia y especialmente Italia, cuyos argumentos consistían en una mezcla de nazis y sadomasoquismo.
Uno de los que particularmente me gustan, por entretenido y curioso, es el Blaxploitation, películas hechas por negros y para negros, muchas de ellas a imitación de otras, podría no considerarse un género per se, ya que las películas podrían clasificarse en cualquier otro subgénero, con la particularidad de que todo o casi todo el reparto son negros. Películas como Blacula o Blackenstein, o Dr Black & Mr Hyde, Foxy Brown (título tomado para Jackie Brown), Superfly o Shaft, inolvidables…
Y una vez más demos el salto al país del Sol Naciente, con sus subgéneros propios, entre los que podemos destacar las Pinku Eiga y las Sukeban Movies, que básicamente son el mismo género, pero le doy el calificativo de Sukeban Movies a las de los 70-80, y Pinku Eiga a las actuales, porque aunque la base es la misma, son muy diferentes entre sí.
Siguiendo por países raros es fácil encontrar bizarradas de primer nivel. Veamos por ejemplo el exploitation indio, con sus penosas películas de acción o el cine turco, que merece apartado especial.
El turkploitation, casi como el Blaxploitation, se basa literalmente en copiar películas americanas y manteniendo algunas escenas, rodar otras con actores turcos, y con un argumento algo diferente y sumamente estúpido. Recordemos títulos como Star Wars Turco, Rambo Turco (2 películas diferentes se disputan este dudoso honor), ET Turco, Dracula Turco…
Y citando de pasada a la productora Troma Entertainment, reina mundial del cine de Serie Z, a la que habría que dedicar un post entero, vayámonos a lo más profundo del abismo, a dos de los géneros más oscuros y enfermizos que he encontrado. Uno de ellos es el conocido Snuff, algo sobre lo que no tengo ningún interés en ver y por lo cual no he buscado nada, seguiré en la eterna duda de si existe realmente.
El otro género, del cual solo he visto una película, es el Cine Mondo, conocido también como Shockumentary. Este género surge en 1962 cuando el director Gualterio Jacopetti estrena Mondo Cane (Este Perro Mundo), un documental que recorre el mundo mostrando escenas pintorescas de diversas culturas, algunas escenas son realmente inocentes, como alguna fiesta patronal en España con toros de por medio, y otras son algo más truculentas, mostrando sacrificios de animales. La película se puede ver, y no es en ningún momento (bueno, alguno puntual) desagradable o vomitiva. Pero a raíz de ella empezaron a surgir películas dispares, por un lado los falsos documentales sobre tribus caníbales que realmente eran películas (y todo falso) como Holocausto Caníbal (y muchas otras). Pero cine de caníbales aparte, surgió la parte más oscura de los Shockumentaries, documentales reales de muy diversa índole que solo buscan impactar, algunos están dedicados a tatuajes y modificaciones corporales, pero otros versan sobre accidentes de tráfico, suicidios, muertes de diversas formas que fueron grabadas, embalsamamientos, autopsias…
Este último genero me parece del todo desagradable e innecesario, de lo más enfermizo que he visto nunca, y del cual no he visto nada, ya que mi interés se limita al cine, y todo lo que sea cine, recreado, aunque sea sobre estos temas, podría interesarme, pero no grabaciones reales. No obstante sé de primera mano que este cine existe y puede descargarse para el que sepa como buscarlo.

Hace poco tiempo un amigo me soltó la frase “A mis colegas les ha dado ahora por ver películas mazo de raras, están últimamente con una que se llama…. Willow!”. Este post va para ti, Ramiro.

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