martes, 19 de abril de 2011

De Exploitation, del cine actual, y demás...


Bien, hace tiempo que no actualizo, demasiado lio con muchas cosas, que no me deja ganas para escribir en mi tiempo libre, y de ahí que esto resulte perjudicado. Aprovechando la Semana Santa, voy a ver si actualizo, y cojo algo de inercia, para actualizar esporádicamente y no dejar mucho tiempo entre entrada y entrada.
Empezare la entrada de hoy volviendo una vez más al tema recurrente, y es que la crisis en la que se encuentra el cine actual no es debida a la piratería, como muchos (del lado de la industria) intentan hacer creer. Si el cine se encuentra (a mi parecer) en el momento más bajo y crítico de toda su historia, es debido, sobre todo, a que el propio sistema se encuentra viciado y obsoleto. Al propio cine le ha pasado lo que a esas eternas sagas que empezaron en los 80, y que si a la sexta entrega tenían ya poco que ofrecer, a la undécima entrega ofrecían pura e innecesaria mierda.
El problema se debe sobre todo a las imposiciones de la propia industria. La crisis económica obliga a no hacer los grandes despilfarros económicos que solían hacerse antaño, así que hay que hacer películas con un presupuesto estricto y ajustado a sus necesidades, y a sabiendas de que la película va a generar un potente beneficio (beneficio que será convenientemente embolsado, no invertido).
Para generar un gran beneficio, la opción elegida es la opción evidente, la opción fácil, llegar al mayor número posible de espectadores. A más público, más ingresos, lo cual redunda, inevitablemente en que la mayoría de películas con buenos presupuestos tengan que ser para “todos los públicos”, recortando así cualquier resquicio de obscenidad, violencia, etc (volvamos a los 50).
El resultado de todo esto es claro, películas infantiles que intentan ser modificadas para ser aptas al público adulto, y películas para adultos descafeinadas para no traumatizar a los niños. Pérdida de calidad en ambos casos, especialmente preocupante en el segundo de ellos.
Y claro, siendo como es el sistema, único en una “economía de libre mercado”, que no modifica el precio en base a la calidad de lo que ofrece, sino que se mantiene constante, sea como sea la mercancía. Ya sean boquerones o pescado podrido, al precio de lubina, esporádicamente puede encontrarse alguna lubina a precio de lubina.
Pero amigos, no todo está perdido! El Exploitation ha vuelto, y ha vuelto con fuerza. Y tengo fe en que al igual que en los 70, sea el nuevo motor del cine actual, cree tendencias y contagie de ellas a la “Serie A”, a las películas de presupuesto. Con un poco de suerte, en un plazo de 5 o 10 años resurgirán unos nuevos 80.
Aprovechando la coyuntura, estoy cebándome, y bien, a exploitation, cual joven Tarantino durante los 70. No voy a ponerme aquí a explicar ni qué es, ni por qué surgió, ni nada de eso, cualquiera que quiera informarse puede encontrar de todo en Wikipedia. Lo que si hare, espero que en breve, es analizar algún que otro género, y comentando algunas de las películas.

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