miércoles, 2 de febrero de 2011

The Films That Time Forgot: Skidoo (1968)



Otto Preminger es recordado por ser un reputado director de cine, responsable de películas como Éxodo. No obstante, en una de sus últimas películas, no se sabe muy bien por qué, decidió indagar el tema (muy de actualidad entonces) del LSD. Pero que mejor manera de hacer una película que tenía el LSD como uno de sus ingredientes argumentales, que haciendo que el LSD fuera uno de los ingredientes de la dieta de los actores (y del director, y del equipo, etc). Así que el resultado es el que se puede esperar en una película realizada por gente en permanente estado de alucinación. Tanto es así que la película no duro más de una semana en la mayoría de cines, siendo retirada y nunca más expuesta, prefiriendo Preminger perder el dinero antes que el prestigio, a la muerte del director la Fundación Preminger tampoco estuvo por la labor de distribuir la película, hasta que una cadena se hizo con los derechos y fue expuesta en TV.
El reparto es una cosa loca, con nombres como Groucho Marx (que tenía 77 años), Mickey Rooney, John Philip Law, Cesar Romero, Richard Kiel o Carol Channing. Trata de un matón a sueldo que está retirado desde hace años, pero es reclutado nuevamente por God (Marx) para que entre en la cárcel y acabe con un gangster (Rooney). En la cárcel, accidentalmente entrará en contacto con el LSD, cuyos efectos usará posteriormente para darse a la fuga con sus compinches. Mientras tanto su mujer e hija intentaran contactar con God para que cancele la misión de su marido.
Hippies, canciones, alucinaciones individuales y colectivas, mujeres con poca ropa y Groucho Marx se dan cita en esta película tan desconocida como extraña de ver, que se resume con las palabras del propio Groucho:
“Tanto la película como mi papel son deliciosamente malos”

lunes, 31 de enero de 2011

Muere John Barry

Recien leída la noticia, quiero dedicar un par de líneas de homenaje a uno de esos personajes semidesconocidos (para la mayoría) del público. Uno de los grandes compositores de bandas sonoras, que pocas veces se recuerdan asociados a sus melodías (que son recordadas asociandolas a las películas), pero son responsables directos de que muchas de esas películas nos gusten más aun.
Responsable de 12 bandas sonoras de la saga de James Bond, y de otras como Memorias de África, Bailando con Lobos o Chaplin (muchisimas más, desde luego, que no voy a enumerar).
Reste decir que ganó 5 de 7 candidaturas a los Oscar, que avalan una excelente carrera.

A propósito de Sinde

Hablando de piraterías y doble moral, el otro día me bajé Saw 6, y la vi. Montaje del productor, ponía, es decir, debía incluir por alguna parte los 6 u 8 famosos minutos de la censura, esos que impidieron su estreno en cines normales, y yo frotándome las manos diciendo, será malísima, pero al menos será muy gore. Pues ni eso, una mierda, total y absoluta, sangre más que gore, y nada especialmente violento, nada que no se viera con peores efectos en los 70 u 80 (de hecho, en esa época no habría pasado de mediocre, en cuanto al tema "gore", prueba más de la mojigatería que empapa el cine actual).
Pero esto no iba de Saw, iba de piratería, realmente espera la SGAE que nadie pague entre 8 y 10 euros por esta soberana mierda?, nótese que "esta" no se refiere a Saw, sino al 70% de la cartelera, y pongo en duda que mucha gente quiera perder tiempo y dinero viendo mediocridades que no se ven PARA NADA engrandecidas en una sala de cine.
Vale, sí, estrenan Avatar, pago mis 10 euros (pongo en duda el sistema 3D, podría haberme ahorrado 2, pero no montaré un drama por 2 euros, dado que nunca voy al cine), y con esos 10 euros me lo paso pipa 3 horas con el descojone de efectos especiales. Salgo encantado, pero cierto, no me ha hecho pensar, es una simple mezcla de Pocahontas y Ferngully, pero al fin y al cabo, una película que me haga pensar no me hace falta ir al cine para verla, no necesita una pantalla gigante, no necesita una sala enorme a oscuras ni un sonido brutal, puedo verla en casa, perfectamente. De hecho, para pensar, por el precio de una entrada de cine puedo comprarme un libro, que me va a dar más horas de entretenimiento y, mira, el libro resulta que me lo quedo.
Resumiendo, la cosa va de cagarros y piratería, mientras haya cagarros, habrá piratería, y de rebote se verán perjudicadas películas buenas. No critico sin más, se me ocurren ideas, básicamente creo que se podría (debería) volver al sistema de censura anterior al 68 (no literalmente, claro), dichos "censores" en lugar de censurar contenido, deberían limitar los precios, es decir, esta es buena, 8€, esta es mala, 2€, esta es una mierda, directamente a DVD. Esto no solucionaría el problema, pero mejoraría la situación, en cuanto al espectador y en cuanto a las productoras, ya que daría una idea de la "calidad" de lo que se va a ver, y se paga conforme a eso.
Muchos pondrán el grito en el cielo con esta idea, pero al fin y al cabo, paga lo mismo uno por un buen traje que por una camiseta del chino?, paga lo mismo por un entrecot de buey que por unas salchichas?, pues lo mismo en el cine, por que pagar lo mismo por ver Saw 6 que por ver Benjamin Button.
Dirá el productor de Saw 6 lo mismo que todos (todos los Ramoncitos) que quiere forrarse por vender mierda, pero tío, si intentas vender mierda, jódete y no ganas dinero, y si no, te esfuerzas, o es que si se planta un cirujano a operar con un cuchillo de plástico le van a pagar lo mismo, no, que coño, acaba en la cárcel.

Yo desde luego no voy a exigir a nadie derechos de autor por leer la mierda que escribo, que desde luego, y sin pecar de orgullo, es de lejos mejor que muchos alaridos estereofónicos de algunos que si lo exigen.

Nosolokaijus: Rodan (1956)



En el mundo de los Kaijus, la saga de Godzilla es la reina, no obstante, desde su aparición en el 56, no tuvo ninguna continuidad hasta el 62, siendo a partir de entonces que se estableció como saga, con un sinfín de continuaciones.
Durante estos 6 años, Ishirô Honda se dedicó a explotar el género, alternando películas de ciencia ficción clásica con diferentes monstruos que a la larga, para aprovechar los disfraces, formarían parte de la saga de Godzilla. Un ejemplo de ello es el Kaiju de la semana pasada, Mothra, y también el de hoy, Rodan, de 1956, que tiene la reseña de ser el primer Kaiju en color.
Unas excavaciones desentierran un enorme pterodáctilo, al que llaman Rodan. Como es de esperar en cualquier Kaiju, el monstruo empezara a montarla destruyendo todo lo que encuentra a su paso, sin que ejército y científicos consigan dar con la clave para destruirlo.
Como Kaiju, es lo que todas, monstruo que destruye, ejército que intenta impedírselo, no tiene mucho de diferente de sus hermanas Godzilla o Mothra, quedando algo por debajo del nivel de estas 2, aunque manteniendo un nivel serio que la mantiene por encima de las que aparecerían después del año 60.

domingo, 30 de enero de 2011

Recomendaciones


Recomendaciones para esta semana; 2 posibilidades:
Programa cuádruple de engancharse la saga de Rambo entera, ya la comenté el otro día y no tiene desperdicio, si bien la calidad no es que abunde, el entretenimiento si abunda.
O bien, otra alternativa, engancharse un programa de 5 con las clásicas de Schwarzenegger en los 80, Perseguido, Predator, Desafío Total y Terminator 1 y 2, y además en ese orden.

Cine Nonkee: Mongol (2007)



Varias veces ha sido llevado al cine la figura de Gengis Khan, no obstante la mayoría de estas producciones se remontan a la época del clásico cine épico, durante los 50 y los 60, años en que abundaron los péplum y las medievales.
En 2007, dirigida por Sergéi Bodrov, aparece esta superproducción nada menos que de Kazajstan, la patria natal del famoso conquistador (porque si bien el imperio era “mongol” y hoy día existe “Mongolia” como país, por aquel entonces el Imperio abarcaba mucho más del territorio de estos 2 países y la actual Mongolia no era el centro neurálgico). Suele pasar, como alguna vez he comentado que en países poco habituados a manejar grandes presupuestos, que habitualmente tienen que aprovecharlos al máximo, exprimiendo su ingenio; cuando se ven en situación de un presupuesto más holgado acaban ofreciendo resultados realmente buenos.
Tal es el caso de la película de hoy, un amplio presupuesto puesto en manos de kazajos para que ensalcen con una película la figura de su héroe más notable (y no, no es Borat). La película más que tratar de la vida y las conquistas de Gengis Khan, trata de la vida de Temujin, un pequeño chaval de pocos años, que tras pasar un sinfín de vicisitudes acabará convirtiéndose en Gengis Khan. Con algo del aire de las viejas películas épicas, buena ambientación, buena fotografía, un buen guión, polvo, batallas y carnicerías, y buenos efectos también. La película lo tiene todo para pasar un buen rato, y la vez empaparse un poco de historia y culturizarse.