domingo, 14 de agosto de 2011

De Cine Japones, por actualizar algo...


Pues sí, dije que escribiría y no fue así, pero entre exámenes y trabajos, tampoco he echado muchas ganas de escribir, eso sí, películas he visto muchas.
El caso es que dejando a un lado ciertos ciclos de destrucción que he seguido ocasionalmente, auténticas maratones de cine bizarro (y cuando digo bizarro, me refiero a lo más oscuro de ese mundo), hay un cierto cine del que regularmente me doy empachos, de los que luego tengo que descansar, pero últimamente estoy empezando a retomarlo, de forma dosificada, para que no me harte mucho, y es el cine asiático.
Se tiende, con cierto sentido, pero muy a la ligera a juntar todo el cine asiático con la etiqueta de “Cine Asiático”, todos los países y épocas con una única etiqueta. Antes de ponerme a desgranar las diferencias de este cine, pondré como ejemplo que se pudiera considerar la etiqueta de “Cine Europeo”, que prácticamente equiparase las películas de James Bond, con el cine mudo alemán de principios de siglo, con películas de Pajares y Esteso, con el gore italiano, o con películas francesas como Amelie, o Transporter; por citar ejemplos de películas realmente dispares. O unificar el “Cine Americano”, algo menos dispar, pero igualmente no se puede encontrar similitud entre un western, una comedia tipo American Pie o mismamente el cine argentino o mexicano.
Dicho esto queda claro que el “Cine Asiático” debe ser contemplado con algo más de amplitud de miras, diferentes países, diferentes épocas, diferentes géneros. Aunque hay que marcar que la industria cinematográfica de Asia, dejando a un lado Japón y Hong Kong, es una industria muy nueva en lo que a producción comercial se refiere. Países como India (que hace muchísimo, pero todo prácticamente igual), China, Taiwan, Corea, Mongolia, Tailandia, Malasia, o Kazajstan (si incluimos países como Irán en lo que podríamos (mal)llamar “Cine Arabe”), si bien tienen algunos ejemplos a lo largo de todo el Siglo XX, siempre imitando la industria de otros países más grandes; apenas podemos considerarlos realmente fuera de los últimos 20 años.
Me estoy yendo por las ramas, así que centrémonos, concluyamos que el Cine Asiático tiene muchas industrias florecientes y dos industrias con una larga tradición, Japón y Hong Kong. Citare primero a Hong Kong, ya que merece un post propio, y su abundante e inimitable cine de chinos, esas películas de Kung Fu y artes marciales de la productora Shaw Brothers que entre otros lanzaron al estrellato a actores como Jackie Chan o Jet Li.
Pero al margen de Hong Kong y su denominación de origen, la industria asiática más notoria es sin duda Japón. Industria que yo situaría en segundo lugar en la Historia por detrás de la terna USA-Reino Unido-Canadá (y su hermana pequeña Australia), y sin duda en primer lugar en cuanto a la relación calidad/cantidad. De la industria japonesa, por ser de larga tradición y abundante producción, podríamos destacar que tiene gran cantidad de géneros, similares a los de otros países. Dramas, thrillers, cine policiaco, terror… pero hay 3 géneros que a mi gusto personal brillan con luz propia, el cine de samuráis, la ciencia ficción (especialmente el Kaiju Eiga) y las bizarradas; los siguen de cerca la animación y el gore (que podría entrar en bizarro). La ciencia ficción, y las bizarradas ya tienen sección propia, aunque algún día debería dedicar un post a los géneros en si más que a películas concretas.
Así que para hoy hablare algo del cine de samuráis, algo que descubrí no se bien como, es algo que uno sabe que existe, como las películas de chinos, porque ha oído hablar de ellas, pero nunca le da por ver ninguna porque… supongo que por los reparos que tiene cualquier occidental hoy día, la mayoría no es cine actual, que si es viejo, que si los efectos, que si no es americano, que si muchas no están traducidas, etc.
No obstante una vez supere las reticencias, y dada la cantidad de mierda que he visto, esas reticencias cayeron solas, el género me gusto, y mucho. Tal vez sea porque me gustan los westerns, y el cine de samuráis son los westerns japoneses, la mutua influencia es realmente notable de hecho. No puede citarse este género sin nombrar a su rey indiscutible Kurosawa, con sus imprescindibles, Los Siete Samurais, Yojimbo, Sanjuro, Ran… o a Takeshi Kitano o Kobayashi. Y títulos como Tampopo, Shurayukihime, La Espada Bijomaru, la infinita saga de Zatoichi, actores memorables como Toshiro Mifune.
Para terminar, y por no alargarme más sobre algo de lo que podrían escribirse libros (y escritos están, claro), citar algunas de las influencias, algo mucho más reconocible hoy día por cualquiera.
La película Los 7 Samurais dio lugar a la saga americana Los 7 Mágnificos, de 4 películas, y a su vez ciertos remakes dispersos por el resto del mundo, como Los 7 Magníficos del Espacio (viva Corman), Los 7 Gladiadores o Los 7 Espartanos.
La película Yojimbo es la base argumental de la película Por un Puñado de Dólares, uno de los más famosos Spaguetti Westerns dirigido por Sergio Leone y protagonizado por Clint Eastwood.
Así mismo, también de Kurosawa, La Fortaleza Escondida tiene una notable influencia en Star Wars.
Pero sin duda, lo que más se puede recordar hoy día son la dupla de películas de Kill Bill, de Tarantino. La película sorprendió en su día y tuvo mucho éxito, pero la verdad, analizada a fondo y vistas las bases, me parece una autentica calamidad. La base argumental, el grueso al menos, es la película Shurayukihime, una excelente película de venganza en la que una niña es criada por un monje que la instruye en artes marciales, el resto de la película se desarrolla buscando y asesinando a una serie de individuos, claro está, con mucha sangre. Hasta ahí bien, ya que la base argumental es la misma, pero para mí, la terrible calamidad que comete Tarantino es mezclar como si nada el cine de Kung Fu con el de Samurais, lo mismo una Katana que el “Estilo de la Grulla”, que es como si metemos vikingos en una película de bandoleros.
En fin, aquí queda la cosa, tal vez otro día hable de Kurosawa, tal vez solo hable de Ran, o del cine de chinos, o de bizarradas, o puede que no hable de nada.

domingo, 1 de mayo de 2011

El viejo y bueno de Charles

Antes de que pase otro siglo antes de que actualice, un par de perlas de Charles Bronson que me he encontrado en la ingente cantidad de peliculas de este hombre que estoy viendo ultimamente.

La primera es de Sol Rojo, dialogo entre Bronson y Ursula Andress:

B: Si mal no recuerdo, eras una pesima cocinera. Aun así, correre el riesgo, haz la cena!
U: Y por que no cocinas tu?
B: Si cocinas tu, comes, si cocino yo, no comes... y además te doy una paliza!

La segunda es de Mr. Majestyk, dialogo entre Bronson y una mexicana:

M: Oye, si lo que quieres es acostarte conmigo por que no lo dices?
B: Porque no quiero decirlo, quiero hacerlo, vamos!

martes, 19 de abril de 2011

De Exploitation, del cine actual, y demás...


Bien, hace tiempo que no actualizo, demasiado lio con muchas cosas, que no me deja ganas para escribir en mi tiempo libre, y de ahí que esto resulte perjudicado. Aprovechando la Semana Santa, voy a ver si actualizo, y cojo algo de inercia, para actualizar esporádicamente y no dejar mucho tiempo entre entrada y entrada.
Empezare la entrada de hoy volviendo una vez más al tema recurrente, y es que la crisis en la que se encuentra el cine actual no es debida a la piratería, como muchos (del lado de la industria) intentan hacer creer. Si el cine se encuentra (a mi parecer) en el momento más bajo y crítico de toda su historia, es debido, sobre todo, a que el propio sistema se encuentra viciado y obsoleto. Al propio cine le ha pasado lo que a esas eternas sagas que empezaron en los 80, y que si a la sexta entrega tenían ya poco que ofrecer, a la undécima entrega ofrecían pura e innecesaria mierda.
El problema se debe sobre todo a las imposiciones de la propia industria. La crisis económica obliga a no hacer los grandes despilfarros económicos que solían hacerse antaño, así que hay que hacer películas con un presupuesto estricto y ajustado a sus necesidades, y a sabiendas de que la película va a generar un potente beneficio (beneficio que será convenientemente embolsado, no invertido).
Para generar un gran beneficio, la opción elegida es la opción evidente, la opción fácil, llegar al mayor número posible de espectadores. A más público, más ingresos, lo cual redunda, inevitablemente en que la mayoría de películas con buenos presupuestos tengan que ser para “todos los públicos”, recortando así cualquier resquicio de obscenidad, violencia, etc (volvamos a los 50).
El resultado de todo esto es claro, películas infantiles que intentan ser modificadas para ser aptas al público adulto, y películas para adultos descafeinadas para no traumatizar a los niños. Pérdida de calidad en ambos casos, especialmente preocupante en el segundo de ellos.
Y claro, siendo como es el sistema, único en una “economía de libre mercado”, que no modifica el precio en base a la calidad de lo que ofrece, sino que se mantiene constante, sea como sea la mercancía. Ya sean boquerones o pescado podrido, al precio de lubina, esporádicamente puede encontrarse alguna lubina a precio de lubina.
Pero amigos, no todo está perdido! El Exploitation ha vuelto, y ha vuelto con fuerza. Y tengo fe en que al igual que en los 70, sea el nuevo motor del cine actual, cree tendencias y contagie de ellas a la “Serie A”, a las películas de presupuesto. Con un poco de suerte, en un plazo de 5 o 10 años resurgirán unos nuevos 80.
Aprovechando la coyuntura, estoy cebándome, y bien, a exploitation, cual joven Tarantino durante los 70. No voy a ponerme aquí a explicar ni qué es, ni por qué surgió, ni nada de eso, cualquiera que quiera informarse puede encontrar de todo en Wikipedia. Lo que si hare, espero que en breve, es analizar algún que otro género, y comentando algunas de las películas.

martes, 15 de marzo de 2011

The Films that Time Forgot: Casino Royale

Cuando uno oye el título Casino Royale, al menos hoy día en lo primero que piensa es en la película de 2006 protagonizada por Daniel Craig, 21ª película de la saga de James Bond que rompiendo toda conexión con las 20 anteriores trataba de volver a los orígenes, empezando así una nueva saga, seguramente con el objetivo (aun no muy conseguido) de captar un nuevo y fiel público que de otra manera no tendría demasiado interés en un personaje tan manido.
No obstante, esta no es la única (ni claro está, la primera) película con este título, es de hecho la tercera. Las dos anteriores de 1954 y 1967. Ambas, evidentemente, están basadas también en la primera novela sobre James Bond escrita por Ian Fleming.

Casino Royale (1954):
En la memoria de nadie, seguramente, se encuentra hoy día esta película, de 50 min de duración, rodada en forma de episodio televisivo de la serie Climax!. Su protagonista, Barry Nelson, el primer y más olvidado de todos los Bond (incluido Lazenby, que permanece en la memoria de algunos por ser el peor Bond). Dándole la réplica tenemos al omnipresente (por aquella época) Peter Lorre haciendo de LeChiffre.
La verdad es que la película es una adaptación rápida, sin más, rodada en directo para la TV, que gracias a esto nos deja momentos como cuando Leiter olvida una de sus frases, o cuando Peter Lorre, después de recibir un disparo, se va caminando tranquilamente hasta sentarse.
Remarcar que, fiel al original, la famosa partida de cartas es de bacará, no de poker.

Casino Royale (1967)
Pero sin duda el mejor caso de película olvidada por el tiempo lo tenemos en la versión de 1967. Es uno de esos casos crónicos de película olvidada (como ocurría con Skidoo) en la que se invirtieron grandes medios, se obtuvieron pobres resultados, y se acabó olvidando irremediablemente.
Se trata de una parodia de las películas de Bond, de las que aún no había muchas, pero si las suficientes para una parodia, y la parodia es descarada, no en vano no solo el protagonista sino varios personajes son “James Bond”. En cuanto al nivel de la película, en cuanto a gracia, esta algo escasa, resulta entretenidilla, y más o menos curiosa de ver, sobre todo si se quiere ver como rareza, pero no da para mucho, francamente.
Pero lo más sorprendente resulta ser el reparto: David Niven, Peter Sellers, Woody Allen, John Huston, Ursula Andress, Orson Welles, Deborah Kerr, William Holden, Charles Boyer, George Raft, Jean-Paul Belmondo, Jacqueline Bisset, Peter O’Toole, Angelica Huston y una foca.
Así, en un primer repaso, nos encontramos nada menos que 14 estrellas de primer nivel y una foca. Al final, con 6 directores de por medio, y tanta estrella peleando por protagonismo, tanto que los papeles de la mayoría se reducen a cameos, el resultado acaba siendo pobre, no obstante nos deja para el recuerdo ese absurdo y delirante final (sí, es ahí donde sale la foca).

lunes, 14 de marzo de 2011

Reactivación


Bien, pues después de mes y medio sin actualizar, básicamente debido primero a los exámenes y después a la desgana, voy a ver si reactivo el blog, así que esta primera entrada de reactivación va a ir dedicado de forma breve aunque muy extensa, a dar un repaso a este extraño mes y medio, en cuando a cine visto se refiere.
Durante el mes de Febrero se juntaron 2 circunstancias, primero, al estar en examen los ratos libres se veían acortados, así que ver películas de 2 horas era bastante inviable, y había que recurrir a cosas por debajo de 90 min. Además decidí formatear al acabar exámenes, cosa que finalmente no hice, pero que fue motivo de que intentase mermar, con bastante éxito, el alarmante volumen acumulado en la carpeta de “películas para ver”. La combinación de ambas causas me llevaron durante febrero a dar un largo e inquietante paseo por el submundo del cine, pasando por todo lo raro que se pueda imaginar.
A principios de Febrero la cosa esta jodida, basándose todo en una extraña combinación de películas de Buena Vista de los 60-70, Sharkploitation y Ciencia Ficción de los 50 y de los 80, encontrándome por el camino joyas (reales e irónicas) como Sharktopus, Cazador del Espacio, Cromosoma 3, Autopsia de un Alien, Frankenhooker, Bela Lugosi Meets a Brooklyn Gorilla o El Hombre Anfibio.
Ya hacia mediados la cosa mejora, decido no formatear y empiezo nuevamente a saturar la carpeta “para ver” con todo tipo de cosas que tenía pendientes. Todo empieza con Valor de Ley, la de Hataway (bueno, vi las dos, pero claramente me quedo con la del 69). A la que siguen cosas como Machete (de la que algún día tal vez escriba un libro), La Red Social, In The Loop, Villa Cabalga, Balada Triste de Tompeta (si, versión para miembros de la Academia, si la filtran ellos mismos, por qué no voy a descargarla yo).
La cosa claramente mejora, y en un intento de poner algo de orden en el ingente caos que reina en mis discos duros decido reunir y recopilar diferentes filmografías que tenía incompletas y dispersas. Todo empieza con El Ataque Duró Siete Días (The Thin Red Line), película de 1964 que argumentalmente tiene más que ver con Banderas de Nuestros Padres que con la homónima de Terrence Malick. El caso es que ya que la vi, y la de Malick es buena, decidí bajar la filmografía del amigo Terrence. A Días del Cielo (las Uvas de la Ira de Malick) le doy buena nota sin ser ninguna maravilla, y a esta película le siguió El Nuevo Mundo, película que hice coincidir con otras sobre el descubrimiento como 1492 La Conquista del Paraíso o Cristóbal Colón, El Descubrimiento, ambas de 1992, ninguna española. Total, El Nuevo Mundo resulto ser un cagarro de 3 pares de cojones y 2 horas de duración, que podrían haberse reducido a 70 min relativamente interesantes, pero no, resulta ser una película la ostia de aburrida (sobre Pocahontas, toma ya) en la que escenas interesantes de colonos ingleses viviendo en la mierda, se ven interrumpidas por eternas e insufribles escenas poéticas de ríos, árboles y demás.
Sin duda, Pocahontas desató de nuevo la debacle que me ha llevado a volver a ver una cantidad ingente de mierda durante la primera mitad de Marzo, brillan títulos como Freddy el Colgao, Una Chica de Jersey, El Año de la Garrapata, La Criatura del Lago…
En un oasis intermedio, no obstante, cayeron en mis manos películas como Tropa de Elite, Vals con Bashir, Tideland, Alguien me Está Espiando o Chato el Apache. Mientras sigo viendo unas cuantas birrias y españoladas que se han ido acumulando, me preparo para ver la filmografía de Chaplin (como director) y un enorme montón de películas de Charles Bronson.

miércoles, 2 de febrero de 2011

The Films That Time Forgot: Skidoo (1968)



Otto Preminger es recordado por ser un reputado director de cine, responsable de películas como Éxodo. No obstante, en una de sus últimas películas, no se sabe muy bien por qué, decidió indagar el tema (muy de actualidad entonces) del LSD. Pero que mejor manera de hacer una película que tenía el LSD como uno de sus ingredientes argumentales, que haciendo que el LSD fuera uno de los ingredientes de la dieta de los actores (y del director, y del equipo, etc). Así que el resultado es el que se puede esperar en una película realizada por gente en permanente estado de alucinación. Tanto es así que la película no duro más de una semana en la mayoría de cines, siendo retirada y nunca más expuesta, prefiriendo Preminger perder el dinero antes que el prestigio, a la muerte del director la Fundación Preminger tampoco estuvo por la labor de distribuir la película, hasta que una cadena se hizo con los derechos y fue expuesta en TV.
El reparto es una cosa loca, con nombres como Groucho Marx (que tenía 77 años), Mickey Rooney, John Philip Law, Cesar Romero, Richard Kiel o Carol Channing. Trata de un matón a sueldo que está retirado desde hace años, pero es reclutado nuevamente por God (Marx) para que entre en la cárcel y acabe con un gangster (Rooney). En la cárcel, accidentalmente entrará en contacto con el LSD, cuyos efectos usará posteriormente para darse a la fuga con sus compinches. Mientras tanto su mujer e hija intentaran contactar con God para que cancele la misión de su marido.
Hippies, canciones, alucinaciones individuales y colectivas, mujeres con poca ropa y Groucho Marx se dan cita en esta película tan desconocida como extraña de ver, que se resume con las palabras del propio Groucho:
“Tanto la película como mi papel son deliciosamente malos”